Los científicos rusos del Instituto de Farmacología de la filial siberiana de la Academia de Ciencias Médicas de Rusia desarrollan un fármaco único para tratar la cirrosis hepática. Este es un compuesto creado por especialistas de Tomsk y Novosibirsk que no tiene análogos en el mundo.
Hasta ahora la cirrosis del hígado ha sido considerada una enfermedad incurable, pero los científicos rusos han dado una esperanza a la humanidad. Como resultado de sus trabajos de diez años, han conseguido a crear un compuesto farmacológico que no solo para el proceso degenerativo en el hígado sino que es capaz de regenerar sus células. Ahora se ha estudiado ya la actividad específica de esta sustancia y se han efectuado ensayos en cuanto a su toxicidad, dice el doctor en Medicina del Instituto de Farmacología de la filial siberiana de la Academia de Ciencias Médicas de Rusia Gleb Ziuzkov.
− Los experimentos con animales han puesto en evidencia que este compuesto posee potentes efectos de hepatoprotección en diferentes afecciones crónicas del hígado, en particular en los estadios precoces de cirrosis. Y se ha confirmado su ausencia de toxicidad, o sea, dicho compuesto, pese a que es una enzima proteica, no posee efectos secundarios.
El empleo de la nano-tecnología de síntesis electrónica en la producción del fármaco ha garantizado sus propiedades únicas necesarias para una regeneración eficaz del tejido hepático. El mecanismo de su acción se basa en la estimulación de sus propias células madre del organismo, capaces de restablecer el tejido afectado del hígado, dice Gleb Ziuzkov.
− No existen análogos de tal índole, ni tampoco medicamentos, ni sustancias candidatas a medicamento. En la literatura científica no han sido descritos compuestos que posean efectos tan pronunciados respecto a las células “progenitoras” y a los mecanismos de su regulación.
Actualmente se realiza ensayos preclínicos del compuesto para pasar luego a los ensayos clínicos. Antes de que el fármaco pase a las farmacias, es indispensable registrarlo como medicamento. Ciertamente que todo esto requiere tiempo, cerca de cinco años. Pero los resultados obtenidos permiten esperar que sea posible curar con eficacia una temible enfermedad: la cirrosis hepática.
Las periferias lejanas del Sistema Solar deparan sorpresas y más sorpresas. En la superficie del remoto Plutón se han hallado indicios de "suciedad orgánica": complejos compuestos de nitrógeno y carbono aproximadamente del mismo tipo que conforman la base de cualesquiera seres vivientes. Sin embargo, en opinión de los científicos, es poco probable hablar de algunas formas de vida en Plutón.
Después de su descubrimiento en 1930 y hasta 2006 Plutón fue considerado el noveno planeta regular hasta que no fue “degradado” a planetoide. Debido a la gran distancia se ve mal incluso a telescopios potentes y los nuevos datos sobre él se recogen grano por grano. La atmósfera de Plutón fue descubierta tan solo en 1985. Y hace poco el espectrómetro del telescopio orbital Hubble observó que el planetoide absorbe intensamente rayos ultravioleta de determinas longitudes de ondas, lo que es posible explicar con la presencia en su atmósfera de moléculas orgánicas. Esta “suciedad orgánica” pudo aparecer en Plutón por la acción de la radiación solar sobre el hielo de nitrógeno, metano y óxido carbónico, dijo a nuestra emisora el astrofísico moscovita Vladímir Busariov.
− Se simuló el denominado viento solar: la irradiación de hielo de nitrógeno con un flujo de protones. Como resultado se formaron los ácidos ciánico y carbónicos, muy importantes para la síntesis biológica. En tal síntesis se forman compuestos prebiológicos: aminoácidos y polipéptidos. El mismo efecto proporciona la irradiación de huelo de nitrógeno con rayos ultravioleta.
A pesar de los vestigios de polímeros de nitrógeno y de carbono, es difícil sacar la conclusión de que Plutón sea habitable. La temperatura del planetoide es de doscientos trenta grados Celsio bajo cero. De modo que el nitrógeno y el metano allí se encuentran tan solo en forma de hielo o gas. No hay formas líquidas y sin ellas es imposible el recambio de sustancias, hablando con propiedad, la vida.
Según Vladímir Busariov, los compuestos orgánicos de Plutón no son únicos. Justo ellos pueden dar un color rojizo al planetoide. No está excluido que toda la periferia del Sistema Solar conste de proporciones aproximadamente iguales de duras rocas montañosas, hilos y sustancias orgánicas. A propósito, el espectro de Plutón cambia despacio, lo que testimonia la variación del paraje, dice el astrofísico.
− Plutón se acerca al Sol. La masa de su atmósfera aumenta por efecto del derretimiento de sus hielos y la emisión de una cantidad complementaria de nitrógeno, metano y óxido carbónico.
Quedan aún muchos enigmas en torno a Plutón. Los científicos esperan que la estación de NASA “Nuevos horizontes” dé respuesta a muchas interrogantes. En el verano de 2015 la estación alcanzará los alrededores del planetoide y tome fotografías nítidas de inestimable valor. Luego, sin parar, ella avanzará hacia la periferia del Sistema Solar.
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