19 abril 2013, 17:32

No se piense que Rusia arma solo a Venezuela

Медведев чавес Медведев Россия Венесуэла

El presidente electo de Venezuela visitará Rusia a principios de junio.

Este es un motivo para las discusiones de escépticos y de optimistas que valoran las perspectivas de las exportaciones de armamento ruso a América Latina.

Cuando en febrero echó anclas en Puerto Cabello, de Venezuela, el quinto barco en lo que va del año, con armamento y material de guerra ruso, los expertos comenzaron a hablar del pronto término del grueso de los contratos de venta de armas entre Moscú y Caracas. Y no se pensaba solo en el brusco agravamiento de la salud del comandante Hugo Chávez, sino además que, Venezuela, a esa altura, había agotado ya, prácticamente, las necesidades de rearme de su Ejército.

En siete años de una estrecha cooperación tecnomilitar, Rusia exportó a Venezuela una cantidad considerable de distintos armamentos, incluidos cazas, helicópteros, sistemas de artillería, de misiles móviles de guardacostas, sistemas de misiles antiaéreos S-300V, tanques. A juicio de expertos, el ejército de Venezuela, por su nivel de armamento, está hoy preparado para librar una guerra exitosa frente a un enemigo, convencionalmente comparado con cualquier de sus vecinos.

Serguéi Chemezov, director de la corporación estatal Tecnologías de Rusia indicaba no hace mucho que Venezuela está ya actualmente saturada de armas y, próximamente, no se prevén nuevos suministros, señala Víctor Semionov, jefe de laboratorio del Instituto de América Latina de la Academia Nacional de Ciencias. Además, el presupuesto de Venezuela está bastante mermado y no solo debido al rearme, indicaba en entrevista a nuestra emisora:

—Fueron firmados contratos de venta de armas por unos once mil millones de dólares. Además, en 2012, todos los recursos financieros de Venezuela fueron destinados para garantizar la victoria de Hugo Chávez en las elecciones de octubre de presidente, y en las de diciembre, de sus partidarios, en las de gobernadores. Y no solo recursos propios, sino también prestados. Valga decir que, en los últimos años, China ha prestado a Venezuela treinta y seis mil millones de dólares. El déficit fiscal es hoy de un trece por ciento, la inflación y la tasa de crecimiento del PIB están próximas al cero. Naturalmente que comprar algo nuevo, en tales condiciones, resultará difícil.

Víctor Semionov estima que, la colaboración tecnomilitar entre Moscú y Caracas puede desarrollarse, en un futuro próximo, sobre todo en el campo de la manutención del material de guerra importado. No está descartado que se dé cima a otros dos proyectos tecnomilitares conjuntos: la puesta en marcha de la fábrica de fusiles automáticos Kaláshnikov y, la creación de un centro de servicio técnico de los helicópteros rusos comprados, además, por otros países de América Latina.

Sin embargo, algunos analistas estiman que, la exportación rusa de armamentos ha logrado abarcar no todos los campos de las necesidades de la defensa de Venezuela. En efecto, hace algunos años, el entonces presidente Dmitri Medvédev, después de un encuentro con Hugo Chávez comentaba a la prensa el deseo de Venezuela de comprar en Rusia armamento naval. En particular, se hablaba entonces de submarinos diésel eléctricos de la clase “Varsoviana”, lanchas de patrullaje del proyecto 14 310 “Mirage”, y lanchas de desembarco con colchón neumático del proyecto 12 061 “Murena”. Pero, la dificultad consiste en que, en el campo de las importaciones militares navales, Venezuela está orientada, lamentablemente, no a Rusia, de momento, sino a la UE, indicaba en entrevista a nuestra emisora Igor Korotchenko, director de la revista Defensa nacional. Contactos muy estrechos vinculan a Venezuela, por ejemplo, a España.

A juicio de una serie de expertos, el desarrollo de la colaboración tecnomilitar de Caracas y Moscú podría ser alterado a causa de un cambio en la política exterior del país, por el nuevo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Este asunto será probablemente aclarado durante la visita del nuevo líder de Venezuela a Moscú, fijada para el 1 y 2 de junio.

Ígor Korotchenko, entrevistado por La Voz de Rusia señalaba:

—Sin duda que puede existir algunos matices. Pero, yo diría que el negocio de las armas es una cuestión muy específica y todo depende de las conversaciones exitosamente celebradas y de la comprensión por las partes de las ventajas de la cooperación. De ahí que, con respecto a Venezuela no plantearía evaluaciones pesimistas, pues persiste un campo para la cooperación. Y con respecto a si habrá nuevos contratos, en este caso soy finalmente optimista y, confío en que los haya.

Ígor Korotchenko considera que, en cualquier caso, cabe llamar la atención al hecho que en contados años, literalmente, hemos perdido el mercado de armas de Irán y de Libia, están congelados los suministros de armamento a Siria. Y sin embargo, Rusia ha logrado, en los últimos años, un volumen récord de exportación de más de quince mil millones de dólares. Este es un mérito considerable tanto de los productores rusos de un armamento competitivo, como del equipo eficaz de la corporación estatal exportadora de armamento Rosoboronexport . Próximamente conoceremos de nuevos contratos con países que nunca han sido importadores tradicionales de armamento ruso. Y de suponer un escenario desfavorable del desarrollo de la colaboración tecnomilitar con Venezuela, Rusia encontrará la posibilidad de compensar esa decepción en otros mercados.

sb/mo/er

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