6 abril 2013, 22:15

Joyas de los zares rusos a subasta en Nueva York

Joyas de los zares rusos a subasta en Nueva York

Una caja de oro adornada con piedras preciosas, un jarrón de porcelana decorado con plata y otros más de cincuenta objetos de lujo fabricados por la famosa orfebrería rusa de Carl Fabergé constituyen los lotes más valiosos de la subasta de Christie´s que se abre el próximo 15 de abril en Nueva York para vender una colección de obras de artes aplicadas y decorativas correspondientes al siglo XIX - principios del XX.

Los ciento sesenta y seis lotes que la componen se subastarán a un precio total de partida de tres millones doscientos mil dólares.

El catálogo de esta subasta no parece muy voluminoso. Pero el director de la sección rusa de Christie´s, Alex Tiesenhausen, sostiene que la calidad le importa más que el volumen. 

En el departamento ruso de Christie´s apreciamos la calidad por encima de cualquier catálogo más grueso. A mí no me molesta en absoluto tener un catálogo de tamaño regular. Lo que me importa es que el coleccionista piense al ojearlo: “¿Cómo voy a escoger cosas para comprar, si me gustan todas?” Necesitamos mostrar un buen gusto y una buena calidad. 

La excelente calidad de las pujas de Christie´s en abril está garantizada por la presencia de obras de Fabergé, célebre orfebrería rusa fundada hace un siglo y medio por el maestro europeo Peter Carl Fabergé. Para su empresa contrató a los mejores especialistas de su época en piedras preciosas, cincelado de oro, tallados y esmaltes y pronto se mereció el título de proveedor de la casa imperial rusa. Hasta nuestros días su nombre produce un efecto mágico sobre los admiradores de joyas y objetos de lujo. Muchos coleccionistas sacrifican fortunas para comprar obras de Fabergé. He aquí lo que dice al respecto el director de una joyería rusa, Vladímir Sadovói: 

Un buen gusto, un diseño sencillo y una calidad impecable son los rasgos que aportó a la orfebrería Peter Carl Fabergé, un verdadero gigante del arte de las joyas. Lo que más me sorprende es que mantuvo un estilo único trabajando con un personal de quinientos orfebres. Ésta era su principal ventaja. Cómo lo conseguía sigue siendo un misterio. 

Una de las más valiosas características de las obras de artes aplicadas rusas que se van a subastar en Nueva York es su procedencia imperial comprobada. Casi todas ellas eran propiedad de la casa imperial rusa. La cajita de aventurina en forma de una manzana, destinada para guardar caramelos, pertenecía a la emperatriz María Fiódorovna, madre del último emperador Nikolás II de Rusia. El soberano, su esposa y sus hijos fueron fusilados después de la revolución de 1917, pero María Fiódorovna, nacida como princesa Dagmar de Dinamarca, logró escapar de los verdugos. He aquí lo que nos contó al respecto el director adjunto del Archivo Estatal de Rusa, Serguéi Balán: 

María Fiódorovna se fue de Rusia a través de Crimea, en 1918, a bordo de la motonave “Marlborough”. Regresó a su país natal, Dinamarca. Por supuesto que se llevó algunas pertenencias. Su hija mayor, la gran duquesa Ksenia Alexándrovna, también abandonó el país llevándose casas de valor. Poco a poco las iban vendiendo. 

Antes de convertirse en lotes de subasta, las ciento sesenta y seis obras de artes aplicadas rusas pasaron por manos de coleccionistas privados de diversas partes del mundo. La caja de oro incrustada de piedras preciosas formó parte de la colección de la familia real alemana. Y el jarrón de porcelana con adornos de plata pasó muchos años en la casa de un coleccionista de la India. 

nv/kg

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