5 septiembre 2012, 17:22

John Cage, músico y recolector de setas

John Cage, músico y recolector de setas

Moscú inaugura el “Circo musical de John Cage”, festival internacional de música moderna dedicado al famoso compositor vanguardista norteamericano y uno de los principales gurúes del arte del siglo XX.

Hoy, 5 de septiembre, se cumple el centenario del nacimiento de John Cage, razón por la que la Unión Europea de Radiodifusión proclamó 2012 el “Año de Cage”. 

A propósito, el hecho de que la iniciativa de vivir este año bajo la señal de John Cage haya partido de una entidad radiofónica no es ninguna casualidad. El receptor de radio era, puede decirse, el predilecto “instrumento musical” del compositor. Cage creó, por ejemplo, una composición titulada “Paisaje imaginario Nº 4”. En este doce intérpretes, lisa y llanamente, en determinados momentos conectan y desconectan doce receptores de radio que sintonizan diferentes ondas. Esta obra no puede repetirse cabalmente porque en estas ondas se transmites programas diferentes. Y esta obra se interpreta ya durante más de medio siglo. En el "Circo Musical” de Moscú del 5 al 20 de septiembre sonarán no pocas composiciones de tal tenor. Actuarán no solo músicos rusos, sino también norteamericanos. Estos prepararon todo un “festival en el festival” titulado “Guía de John Cage por los parajes de hongos de Nueva York”. “Decir en dos palabras de John Cage es sumamente difícil”, observó en entrevista a nuestra emisora la musicóloga y compositora Irina Severina en vísperas de la inauguración del festival: 

–John Cage es el padre de conceptualismo musical, zen-budista, adivinador por el “Libro de los cambios”. También es pintor, escritor, poeta e incluso micólogo, un apasionado recolector e investigador de setas. En Rusia se lo conoce fundamentalmente por su composición de 4’33’’. Es una pieza en tres partes en la que el pianista durante 4 minutos y 33 segundos no emite un solo sonido, en vez de ello la llenan sonidos del mundo circundante: sirenas de claxons o el susurrar de la lluvia. Recuerdo que en el concierto en homenaje del 90º aniversario de Cage, el profesor del Conservatorio de Moscú Alexei Lubimov “tocó” esta pieza al aire libre, junto al monumento a Chaikovski rodeado por una muchedumbre. Y esto se parecía mucho al estilo de Cage. 

En Rusia se enteró de Cage bastante tarde, las causas son bien comprensibles. En el tiempo soviético su variada actividad se condenaba, en el mejor de los casos, como una prueba de la grave crisis de la cultura burguesa. Sin embargo, el compositor vivió una vida larga, ochenta años, y alcanzó los tiempos en que pudo visitar Rusia, patria histórica de su esposa. Durante diez años Cage estuvo casado con Ksenia Kashevárova, hija del sacerdote ruso que servía en Alaska. 

En 1988 John Cage participó en el Festival de Música Moderna de Leningrado y visitó Moscú. Desde aquel momento el número de sus admiradores ocultos aumentó a cuenta de nuevos aficionados a su creación. Todas las ideas, mejor dicho inventos de Cage fueron valorados debidamente. Por ejemplo, el “piano preparado”, es decir un piano en el que sobre o entre las cuerdas se ponen diferentes objetos: pernos, pedacitos de cartón, bolas de goma, trocitos de vidrio, lo que sea, que producen nuevos efectos de timbre. Los inventos y otros méritos de Cage se perciben en todas las orientaciones y técnicas vanguardistas musicales, en particular en la “música concreta” y en la casualidad de combinaciones como un principio de composición. Y por cierto que justo John Cage es el inventor y el rey de happenings (o performance, como se dice más a menudo). A propósito, una mezcla “de todo con todo” fue la composición de Cage que dio nombre al Festival de Moscú, pues en su “Circo Musical” se combinaban: música rock, pantomima y cine. ”Mi música preferida es la que no he oído nunca, decía John Cage. – Y creo música para oír lo que no había oído aún”. 

vs/kg/ap

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