3 septiembre 2012, 22:47

Día de la Solidaridad en Rusia contra el terrorismo

Día de la Solidaridad en Rusia contra el terrorismo

Hoy Rusia conmemora el Día de la Solidaridad en la lucha contra el terrorismo.

Hace ocho años, en un día como este, fueron liberados escolares, padres y profesores, tomados rehenes por terroristas en Osetia del Norte. Durante tres días los bandidos tuvieron encerrados a más de mil doscientas personas en una sala deportiva, llena de explosivos, de una escuela de Beslán, sin comida ni agua.

Como resultado del atentado terrorista en Beslán murieron trescientas treinta y cuatro personas, de ellas más de ciento ochenta niños. Varias personas fallecieron en años posteriores a causa de los traumatismos recibidos durante el atentado.

En el octavo aniversario del atentado terrorista en la sala deportiva de la escuela de Beslán se ofició una liturgia. En Moscú también se efectuó una ceremonia con motivo de aquella tragedia. Hoy, al mediodía, centenares de moscovitas se reunieron en doce lugares de la ciudad, en donde, en diversos años, fueron perpetrados atentados terroristas. Rindieron tributo a la memoria de las personas cuya vida fue cortada por los terroristas. Asistieron a los actos representantes de las autoridades urbanas, activistas de movimientos sociales y de organizaciones de víctimas del terrorismo.

En las ciudades de Buinaksk, Majachkalá, Pervomaiski, Volgodonsk, en otras urbes rusas también se celebraron jornadasd e oración, encendido de velas, y oficios religiosos en memoria de las víctimas del terrorismo. El 3 de septiembre, ha pasado a ser el Día de la Solidaridad, de la unidad frente al peligro terrorista común, dijo a nuestra emisora Irina Yarovaya, presidenta de la comisión de seguridad de la Duma de Estado de Rusia.

—El objetivo de los terroristas es sembrar el miedo e incertidumbre en el corazón de la gente. Generar nuevos conflictos, inestabilidad y desconfianza. Y en esto tienen suma importancia el espíritu y la unidad de la sociedad. Justo la unidad y la fortaleza del espíritu son el antídoto más potente contra el terror. La fuerza que utiliza el Estado en la lucha contra el terrorismo debe asentarse en la solidaridad de la sociedad, en nuestra confrontación común a cualesquiera formas de agresión y violencia.

El último atentado terrorista grave en Rusia se produjo en Moscú el 24 de enero de 2011, en la terminal internacional del aeropuerto Domodédovo. Según la versión oficial, un terrorista suicida, entre las personas que esperaban la llegada de un avión puso en acción una bomba. Murieron treinta y siete personas y más de ciento veinte fueron hospitalizadas.

Según datos del Servicio Federal de Seguridad, el año pasado en Rusia fueron cometidos trescientos sesenta y cinco crímenes de carácter terrorista. O sea, dos veces menos que el año antepasado. Al propio tiempo, los servicios especiales previnieron noventa y cuatro atentados, en particular explosiones del tren de alta velocidad Sapsán, un atentado contra la mezquita central de Majachkalá, y otro contra un centro comercial de Jasaviurt y otros.

El éxito en la lucha contra el terrorismo en mucho depende de los esfuerzos coordinados a nivel internacional. Hoy está bien organizado el intercambio de información entre grandes potencias, se realizan operaciones conjuntas. Entretanto, debido a las divergencias en la definición del concepto “terrorismo” existen serias lagunas en el Derecho internacional. Y esto no permite reaccionar adecuadamente a nuevos desafíos del terrorismo. En algunos países de Europa y de Cercano Oriente se refugian ideólogos del terrorismo y wahhabismo, condenados por leyes rusas. Mientras que se aplique el doble rasero en la lucha contra el terrorismo, no hay seguridad de que la tragedia de Beslán no se repita en otro punto del mundo.

vs/mo/ap

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