Sin embargo, la cautela mutua, en medio de la nueva espiral de pugna diplomática por Siria no hace más que revelar que, tanto Moscú como Annan trabajan en la nueva versión de un plan de paz, algunos de cuyos detalles afloraron durante esta visita del emisario de la ONU a Moscú. Lo principal en dicho plan consiste en la misión de la ONU en Siria tendrá atribuciones mediadoras.

La visita a Rusia fue precedida por el encuentro de Kofi Annan con el presidente de Siria, Bashar Asad, y con la dirigencia de Irán, el que, como aliado más cercano de Damasco, está estrechamente involucrado en la situación en el país. No se conocieron progresos, los que son posibles solo en conversaciones de las partes contenciosas.

Por otra parte, Moscú se reunió con las fuerzas principales de la oposición siria. No obstante que las partes reiteraron tan solo sus posturas, diametralmente opuestas en el asunto de la renuncia de Asad y de la intromisión externa en los asuntos de Siria, se ha dado inicio al diálogo con esa parte influyente del conflicto sirio.

Al término de la reunión con Putin, Annan conversando con la prensa se limitó tan solo a expresar la seguridad en el logro de un acuerdo entre los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, en lo de continuar la búsqueda de una solución ulterior. A favor de un acuerdo se pronunció también Serguei Lavrov. “Llegamos a un acuerdo nada fácil en Ginebra, en la conferencia convocada el 30 de junio por Kofi Annan. No veo razones por la que también no podamos ponernos de acuerdo en el Consejo de Seguridad bajo las mismas bases”, declaró el ministro de Exteriores de Rusia después de las conversaciones en el Kremlin.

A juzgar por el tono de la declaraciones de la rueda de prensa, entre Moscú y Annan existe no solo entendimiento pleno, sino además el deseo de trabajar juntos. “Confío en que el Consejo de Seguridad envíe una señal clara, con respecto a que, lo que ocurre en Siria ahora es inadmisible, y que debe ponerse fin a la violencia”, declaró el mediador internacional de la ONU, subrayando que, para el logro de ese objetivo “vamos a presionar juntos”.

Sin embargo, está claro que el plan de Annan no ha dado los resultados deseados: el conflicto en Siria ha degenerado en guerra civil, con una evidente división de las partes por el sello confesional.

De ahí que el problema que está planteado ante los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU consiste no en la prórroga del mandato de los observadores, por tres meses, como propone Rusia, o por cuarenta y cinco días, como propone Gran Bretaña y EEUU. El problema consiste en que es imposible lograr el alto el fuego sin el diálogo político de las partes contenciosas, lo que propugnan Moscú y Kofi Annan.

Después de la reunión de ayer en el Kremlin, Moscú enmendó su proyecto de resolución para el Consejo de Seguridad de la ONU, planteado para la votación de antes de fines de semana, es decir, antes de que expire el actual mandato de los observadores.

“El proyecto contiene una serie de elementos que se refieren a la situación humanitaria, de los DDHH, y al mecanismo de alto el fuego local”, reveló a la prensa, el subtitular de Rusia ante la ONU, Alexander Pankin. El diplomático ruso agregó que, la iniciativa del alto el fuego gradual “fue conversada por Annan en Damasco con la dirigencia de Siria. Esta idea parece bastante viable, de ahí que la propusiéramos también”.

Sin embargo, esta idea se expone más concretamente en el comunicado del servicio de prensa del jefe de Estado de Rusia, emitido antes de las conversaciones con Annan.

“Además, no excluimos la ampliación del componente político de las tareas planteadas ante la misión de la ONU para Siria, en cuyos marcos consideramos indispensable encargar a los observadores de la ONU convenir con todas las partes sirias un plan concreto de alto el fuego sincronizado, mas la retirada simultánea de la fuerzas regulares y de los destacamentos de la oposición de cada ciudad y poblado donde se libran enfrentamientos armados”.

Ello significa que Rusia propone investir a la misión de la ONU en Siria no solo de funciones informativas, sino también políticas, mediadoras: el derecho a entrar en conversaciones con las partes contenciosas sobre el alto el fuego. Este es un momento fundamentalmente nuevo, que puede dar una posibilidad para la solución de paz de la crisis siria.

Difícilmente presentaría Moscú una nueva resolución en la ONU con una propuesta de la que discrepe Kofi Annan. Al parecer, este fue el resultado principal de su encuentro con Putin del martes.

Sin embargo, la contienda diplomática por Siria continúa. Este miércoles llega a Moscú el presidente de Turquía Redcep Erdogan, del que depende en buena medida la postura del Ejército de Siria Libre, la parte combatiente principal en la lucha de la oposición y el régimen de Damasco.

Antes de fines de semana debe conocerse también la nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria. Ella puede dar una alternativa a la intromisión armada en el conflicto sirio, por la que pugnan los enemigos de Bashar Asad.

Autor: Andrei Ilyashenko