Los motociclistas rusos, detenidos el 20 de mayo en Iraq, fueron transferidos de la prisión hacia un destino desconocido, según informó hoy el hermano de uno de los motociclistas.

En la víspera, gracias a los esfuerzos emprendidos por los diplomáticos rusos, el canciller iraquí Hoshiyar Zibari prometió que los motociclistas serían puestos en libertad. Sin embargo, la pasada noche llegó información acerca del empeoramiento de sus condiciones tras la detención.

Los cuatro ciudadanos rusos que realizaban una ruta en moto por el Medio Oriente fueron detenidos sin visados y acusados de espionaje, a pesar de que entraron en el país por el territorio de Kurdistán iraquí en donde no se requieren visados.