Este grupo del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) está encabezado por dos patriarcas del cine contemporáneo de la isla: el realizador Manuel Pérez Paredes y el fotógrafo Raúl Rodríguez Cabrera. 

El primero comenzó su carrera en 1959 como asistente de dirección de documentales y largometrajes, dos años más tarde rodó su primer documental: Cinco Picos. Durante los años posteriores, realizó treinta y cuatro ediciones en el Noticiero ICAIC. En 1973 dirigió el largometraje El hombre de Maisinicú

Fue uno de los fundadores del Comité de Cineastas de América Latina, constituido en Caracas en 1974. 

En Cuba fue dirigente de varios organismos vinculados con el Cine, Radio y Televisión. Actualmente es asesor artístico de la Productora Cinematográfica ICAIC y forma parte del Consejo Directivo de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. 

Raúl Rodríguez Cabrrera, también de setenta y dos años, en 1961 comenzó a trabajar en el ICAIC como asistente de edición, un año más tarde ya era asistente de cámara. Tomó parte en la filmación de numerosos acontecimientos importantes, tanto en Cuba como en el exterior. 

Durante su largo trayecto profesional como fotógrafo de cine, Raúl Rodríguez participó en el rodaje de decenas de documentales y largometrajes. Su trabajo fue destacado por numerosos premios. 

Pérez Paredes y Rodríguez Cabrera conocen muy bien el cine de Rusia, en varias ocasiones estuvieron en nuestro país, donde participaron en distintos festivales del séptimo arte. 

Nos conocimos el 2 de mayo y pasamos hablando un largo rato. Nuestra conversación comenzó con el relato de Manuel Pérez sobre cómo nació la idea de viajar a Moscú en esta ocasión.