Dueños de la casa donde vivió Bin Laden, ofrecen a turistas comprar como recuerdos cal y ladrillos de la casa destruida, comunica el canal de TV Al Arabiya.

El dueño de la casa Shakel Ahmad afirma que turistas se interesan por comprar ladrillos para tomarse algo como recuerdo. ”Dispongo de unos doscientos mil ladrillos que pueden ser usados para construir una casa”, comenta Ahmad.

De vez en cuando Al Qaeda amenaza a Shakel, por eso él se vio obligado a contratar a un guardaespaldas. Él sigue vendiendo ladrillos por diez dólares por pieza.