El detonante del boicot fue la condena dictada a la ex primera ministra de Ucrania, Yulia Timoshenko, por los contratos de gas firmados con Rusia en 2008. ¿Es justa dicha condena? – preguntamos en una llamada telefónica a Praga al comentarista deportivo Martin Kotek:
—Recordamos perfectamente como en 1980 EEUU y varios países europeos se negaron a participar en la Olimpiada de Moscú en señal de protesta contra la introducción de tropas en Afganistán, y cuatro años después la Unión Soviética no participó en la Olimpiada en EEUU. Se está conformando una tradición bastante triste. El actual boicot de una serie de líderes europeos, entre ellos la canciller alemana Angela Merkel es, claro está, una respuesta a los sucesos políticos en Ucrania y concretamente a la violación de los derechos humanos en ese país. Sabemos que también en Rusia no todo en este plano anda muy bien. Y no excluyó que en 2014 alguien se niegue a viajar a la Olimpiada de Sochi. Estimo que el boicot es justo. De qué otra manera se puede influir sobre la resolución políticamente motivada de los jueces. Los precedentes los vemos tanto en Ucrania como en Rusia.
Una opinión diferente ostenta el ex presidente de la Cámara de Diputados del Parlamento de la República Checa, Miloslav Vlcek:
—Estoy completamente convencido de que el deporte no puede ser rehén de la política. Los deportistas hacen esfuerzos gigantescos para prepararse para competiciones como un campeonato o una olimpiada. Y que, ¿por una actitud de la canciller Merkel o de cualquier otro destacado político todo debe fracasar? Por cierto que conocemos los motivos de tal conducta. Tienen que ver con la condena dictada a Yulia Timoshenko y con su encarcelamiento. Pero es que Timoshenko fue condenada por un tribunal ucraniano y en base a la ley ucraniana. Ucrania es un Estado soberano y nadie tiene derecho a injerirse en sus asuntos internos. Otra cosa diferente es que si se trata de un caso políticamente motivado siempre existe la posibilidad de recurrir a la Corte Europea, al Tribunal Internacional. Y estoy profundamente convencido de que pronunciar un veredicto con gestos tan demostrativos como la negativa a viajar a la Eurocopa-2012, es una resolución totalmente errónea.
La situación del posible boicot de la Eurocopa-2012 ha sido evaluada de forma no tan categórica por el reciente observador en las elecciones presidenciales en Rusia y en el pasado Ministro de Agricultura de la República Checa, Jan Mladek.
—Tengo sentimientos contradictorios con respecto al boicot del campeonato mundial en Ucrania. Por una parte, es inquietante la situación en que se vio la ex primera ministra Yulia Timoshenko. ¿Y por qué? ¿Lo que en realidad hizo es firmar un acuerdo con Rusia sobre la reanudación de los suministros de gas, que resolvió la crisis del gas y salvó a Europa de que se congelara? Pero desde luego que las condiciones del acuerdo eran desfavorables para la parte ucraniana. Esto lo comprenden todos. Pues bien, de hecho fue condenada por salvar a Europa. ¿Hay qué lograr la justicia si ésta fue vulnerada? Sin duda. ¿Pero para alcanzar este objetivo vale el boicot de la Eurocopa de Fútbol 2012. ¡Digo NO! Es una resolución irreflexiva, que rebasa los marcos de nuestras nociones sobre el derecho.
-
Los llamamientos a boicotear el Campeonato Europeo de Fútbol ofenden a Ucrania
-
Servicio sanitario de Rusia aconseja vacunarse contra el sarampión antes de ir a la Eurocopa 2012
-
El “caso Timoshenko”, la piedrecilla en el zapato de Yanukóvich
-
Miembros de la Comisión Europea deciden boicotear el Euro-2012 en Ucrania por situación en torno a Timoshenko
-
Ucrania amenaza a Alemania con una guerra fría si boicotean el Euro 2012
-
Alemania no desmiente la noticia de un posible boicot del Euro-2012
-
Angela Merkel: Alemania podría boicotear Euro-2012
-
España está dispuesta a celebrar la Eurocopa-2012 en vez de Ucrania
Más de medio centenar de islamistas son detenidos en Nigeria