Un nuevo récord se espera que haya con la subasta de la legendaria obra "El Grito", del pintor noruego Edvard Munch. La pintura, que cuenta con cuatro versiones, será vendida al mejor postor este 2 de mayo en Nueva York. 

"Puede pasar de todo, no hay que descartar ninguna suma", afirmó recientemente Simon Shaw, director del departamento de arte moderno. "Estamos muy emocionados", añadió. Aunque se han pagado sumas astronómicas en otras operaciones, como por el "No. 5" de Jackson Pollock (ciento cuarenta millones de dólares hace cuatro años), no se trataba de subastas, sino de negocios privados. 

El lienzo que ahora sale a subasta data de 1895 y pertenece a Petter Olsen. Su padre, Thomas, era apenas un niño cuando hace ya un siglo llegó a su barrio de Hvitsten, en el sur de Noruega, un nuevo vecino: Edvard Munch. El cuadro pasó por muchas manos antes de llegar a las de Thomas, en 1937. Ahora, su hijo Petter quiere vender esta obra maestra para poder construir un museo que rinda homenaje a Munch (1863-1944). 

"He pasado toda mi vida con este cuadro, y su fuerza y energía no han hecho más que fortalecerse con el tiempo", señala el coleccionista, citado por la casa de remates Sotheby's. "Pero parece que ha llegado el momento de dar al resto del mundo la oportunidad de poseer y admirar esta notable obra." 

Sotheby's calcula un precio de ochenta millones de dólares (sesenta millones de euros) para esta obra maestra expresionista, pero hay buenos motivos para pensar en una subasta récord. 

"Es el segundo cuadro más famoso del mundo, después de la 'Mona Lisa'", dice el experto en Munch Mark Winter. Además, hace setenta y cinco años que no salía a la venta, y tampoco tendrá competencia: las otras tres versiones de "El Grito" son patrimonio del Estado noruego y es casi impensable que salgan al mercado.