Durante los disturbios en la capital alemana a la noche del 2 de mayo fueron heridos treinta y uno policías, según comunicó la edición Berliner Kurier.

La policía logró detener a varios perturbadores.

La procesión de los representantes de movimientos juveniles se inició en Berlín de una manera pacífica, reuniendo, según diversas estimaciones, más de diez mil personas. Los manifestantes habían planeado pasar por el centro de la ciudad a la avenida Unter den Linden, pero la policía no lo permitió, el hecho que llevó a disturbios. La muchedumbre echó botellas y piedras, la policía respondió con gases lacrimógenos. Alrededor de siete mil agentes del orden público mantuvieron la seguridad en la ciudad.