0En la fiesta en la “comarca del encaje”, como desde tiempos remotos suelen llamar a la región de Lípetsk, situada en el centro del país, se dieron cita más de un centenar de artesanas de veinticinco regiones rusas.

 

El festival se prolongará por espacio de tres días. Además del concurso de artículos de encaje, se celebrará una mesa redonda sobre las tradiciones e innovaciones del tejido de encajes, clases magistrales, exposiciones, ferias y se presentará la ruta turística “Los encajes de la región de Lípetsk”. Las alumnas de la escuela del pueblo Ilinó mostrarán a los participantes y huéspedes del festival su habilidad en el tejido de encajes originales con bolillos, que son palitos torneados que sujetan y tensan el hilo con que se tejen los encajes – dijo a La Voz de Rusia una de las organizadores del festival y directora del Museo de Artesanías y Arte decorativo-aplicado de Lípetsk, Irina Zhírova:

 

—Las ganadoras del concurso recibirán medallas. En el anverso aparece una artesana tejiendo un encaje y la inscripción circular “Encajes dorados de Rusia”. Las medallas conmemorativas de metal no ferroso bañado en oro, plata y bronce corresponden al primero, segundo y tercer puestos respectivamente.

 

La ciudad de Eletsk –prosigue Irina Zhírova, ha sido escogida como sede del festival no por casualidad. Es uno de los centros reconocidos del tejido ruso de encajes con bolillos. La peculiaridad de los encajes de Eletsk reside en la combinación de la variedad de consistencias del tejido en los mismos elementos, lo que hace voluminosos los dibujos. Los dibujos de estos encajes inconfundibles fueron traídos de Francia a fines del siglo XVII. El paño de manos más antiguo que se exhibe en el museo local está adornado con encajes y lleva bordado el año de su elaboración – 1801. Hasta la revolución rusa de octubre de 1917 en Eletsk había más de cuarenta mil artesanas. Los encajes tejidos por ellas eran tan hermosos y de tal alta calidad, que los revendedores con frecuencia los hacían pasar por extranjeros –consigna Irina Zhírova.

 

—El encaje de Eletsk cobró gran difusión a finales del siglo XIX, cuando empezaron a celebrarse activamente exposiciones de artículos artesanales e industriales. Entonces en Eletsk había varias escuelas de tejido de encajes.

 

Los encajes de Eletsk fueron presentados por primera vez en la Exposición Mundial de Viena en 1873. Posteriormente las obras de las artesanas rusas se expusieron en Bruselas, París, Montreal y Osaka, donde reiteradamente eran premiadas con medallas y diplomas. Actualmente se las elabora en la fábrica “Encajes de Eletsk”. En los últimos diez años se exhibieron con éxito en ciento veinte exposiciones internacionales. “La maravilla de Eletsk”, como comúnmente denominan los encajes de Eletsk, hace ya más de doscientos años que gozan de gran demanda entre las damas exigentes de todo el mundo.

 

María Domnitskaya