El gobierno de Argentina anunció la nacionalización de la rama de la mayor empresa energética española Repsol.

La reacción en España no ha tardado en llegar. 

Las autoridades españolas han considerado esta decisión como ilegal, populista y violadora de buenas relaciones entre los dos países. El gobierno español ha convocado una reunión de emergencia para elaborar las respuestas.

La Secretaria General del Partido Popular gobernante, María Dolores de Cospedal, aseguró dar “la respuesta más adecuada para la  defensa de los intereses de los españoles”. Además, Cospedal no tiene la menor duda de que “encontraremos todo el apoyo de nuestros socios en la Unión Europea”.

Un portavoz de la Oficina de la Comisión Europea para el Comercio, John Clancy, ha advertido a Argentina de las consecuencias "muy negativas" de su decisión. Hizo hincapié en que esta decisión podría afectar a la continua presencia del capital europeo en el país.