El próximo año, los cosmonautas rusos de la Estación Espacial Internacional serán equipados con escafandras de nueva generación Orlan-MKS para trabajar en el espacio abierto.

Las principales innovaciones del nuevo “traje espacial” son el control de clima y la utilización del poliuretano, material más resistente y flexible que el caucho, en la fabricación de la escafandra. En el panel de control será instalada la nueva pantalla, cuyas carecterísticas gráficas superan las del iPhone.

La vida útil de la escafandra será extendida por lo menos hasta cinco años, mientras que los trajes anteriores servían sólo cuatro años. La cantidad de las salidas al espacio abierto en la nueva escafandra aumentará hasta veinte veces contra quince veces del traje anterior.