El gobierno autónomo de Kurdistán iraquí suspendió suministros de petróleo al sur por oleoductos controlados por el gobierno central de Irak.

Las autoridades kurdas afirman que Bagdad tiene deuda de un millón y medio dólares ante las compañías regionales, pues no les paga durante diez últimos meses. Las relaciones entre Bagdad y autoridades regionales empeoraron considerablemente después de que en otoño pasado éstas hubieran firmado un contrato sobre la extracción del petróleo en el norte de Irak con la corporación estadounidense Exxon Mobil. El gobierno central de Irak no reconoce la legalidad de este contrato.